Manifiesto de los partidos convocantes de la manifestación de 24 de septiembre

 

MANIFESTACIÓN POR LA DEMOCRACIA Y
EL ESTADO DE DERECHO EN ESPAÑA

24 septiembre de 2023

MANIFIESTO DE CENTRO LIBERAL

 

Queremos, en primer lugar, agradecer a todos vuestra asistencia; al Ministerio del Interior por autorizar esta convocatoria en libertad; así como a la Delegación del Gobierno de la Comunidad de Madrid; y al propio ayuntamiento de Madrid.

Queremos también agradecer el apoyo de todos vosotros, a las plataformas, asociaciones y partidos políticos que han apoyado este manifiesto.

Este llamamiento a la movilización de la población civil es para ofrecer una manera nueva de hacer política, sin miedo y con sentido común, para hacerle frente a la actual situación política de cesión por Decreto, al nacionalismo excluyente, muy complicada cuando la única solución que se ofrece a la convivencia entre españoles es la cesión constante a las imposiciones de una minoría de la población, al radicalismo y el populismo.

¡Estas imposiciones!, están destruyendo lentamente a fuego lento nuestro sistema democrático, polarizando a la sociedad y enfrentando a los españoles, solo por intereses partidistas, por mantener el poder por el poder de las instituciones, sin importar el bienestar ni la convivencia de la sociedad española, que quiere cambios en esta manera de exigir las cosas que le permitan vivir en libertad y con paz social.

¡¡¡Cuando lo que está en peligro es la propia democracia y el Estado de derecho, todo español debe reaccionar!!!

Tenemos que recordar de dónde venimos.

Si retrocedemos al año 1978, un año de cambios, de esperanza, de acabar con las desigualdades en paz, y lo conseguimos trabajando todos juntos, todos unidos, todos en libertad expresando cada cual sus ideas, con respeto, y SIEMPRE sin romper la unidad, con el propósito de establecer la Democracia y el Estado de Derecho.

TODOS los españoles participaron en un referéndum que ratificó, por AMPLIA MAYORÍA, la todavía hoy joven Constitución española de 1978.

Como sabemos, bajo el amparo de este texto escrito con amplio consenso entre las fuerzas políticas del momento, hemos hecho, de España y de los españoles, un referente mundial de crecimiento, modernidad, igualdad y tolerancia al que TODOS debemos un reconocimiento.

Sin embargo, en los últimos años estamos en tiempos de una incertidumbre política manifiesta, en la que los votos de unos pocos se imponen a la mayoría de los españoles.

Estas minorías reivindican condiciones “cada día más insostenibles” para una democracia y un Estado de derecho que fueron pensados para una nación indivisible, como establece la Constitución Española, la nuestra, la de TODOS los españoles.

TODOS recordamos con enorme rabia y tristeza, la perplejidad que supuso cómo en una sociedad avanzada y moderna, unos políticos, de forma unilateral, promovieron un referéndum de independencia en Cataluña.

Convocado y hecho efectivo el pasado 1 de octubre de 2017.

Dicho referéndum de autodeterminación fue suspendido por el tribunal constitucional pocas semanas antes, por lo que su celebración fue ILEGAL e IRREGULAR, ¡¡NO PODEMOS OLVIDAR ESTO!!

FUE ILEGAL E IRREGULAR.

También hemos de recordar que, poco a poco, y con repetidas contradicciones y cambios de opinión del Gobierno, POR MEROS INTERESES PARTIDISTAS, ha ido CEDIENDO Y CONCEDIENDO a esta minoría independentista.

Citaremos, entre otras deshonrosas cesiones, la reforma del Código Penal a la carta de los nacionalistas, que elimina el delito de sedición y modifica el de malversación, rebajando las penas de aquellos que intentaron un golpe de Estado en Cataluña.

La últimos Gobiernos de España, sean de izquierdas o de derechas, salieron adelante concediendo beneficios económicos y políticos a los nacionalistas. Pero siempre había un límite, una línea roja.

Pedro Sánchez y Sumar están traspasando esas líneas rojas y tras los resultados electorales del 23 de Julio se filtran por los corrillos, las vergonzosas exigencias golpistas de un referéndum de autodeterminación y una amnistía fraudulenta.

Los españoles de a pie, cumplimos las leyes y, si nos las cumplimos, nos multan o NOS METEN EN LA CÁRCEL.

¿Por qué entonces hay que permitir que haya ciudadanos de primera y de segunda clase? Se deben cumplir las condenas cuando hay delitos por el incumplimiento de la legalidad y no ceder por interés partidista.

Además, hay un detalle que lo complica aún más y es el hecho de que Puigdemont no haya sido Juzgado por estar fugado de la Justicia española.

Y es que, si se acepta la amnistía sin previo juicio, la solución se volvería perversa, ya que animaríamos a otros políticos, independentistas o no, a delinquir, a saltarse la Constitución e incluso a huir y por supuesto a vivir del erario público y al cabo del tiempo a regresar en loor de victoria y sin mácula en el expediente.

Con la amnistía, se estará dando la espalda a la separación de poderes, un nuevo asalto a las instituciones, a la Justicia española y a las garantías democráticas en España. Además, vemos, por tanto, el problema de descrédito a las Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado que implica conceder la amnistía.

Esta vergonzosa concesión no calma el conflicto catalán, sino que lo empodera, aceptando que la consulta ilegal y la declaración de independencia de Puigdemont el 17 de octubre de 2017 estuvo bien.

Desde el punto de vista democrático, lo primero que hay que hacer es despolitizar la Justicia, asegurar la separación de poderes y empezar a darle su sitio a la fiscalía general del Estado, al Tribunal Constitucional y a cuantas piezas del tablero hayan sido politizadas.

El Gobierno se ha asegurado un poder que, puesto a disposición de un chantaje, malbarata al Estado, perjudica al sistema político jurídico español, y no hay principio de convivencia alguno que lo pueda justificar.

No se trata de alarmismos, sino de depositar la confianza en las Instituciones del Estado, de que no cedan al chantaje y de quitarles esa confianza a los partidos políticos que se desvían de las leyes para imponer sus tesis, que responden a otros objetivos encubiertos, con la excusa de mejorar nuestra convivencia cuando, en realidad, empeoran la calidad democrática.

Cabe aquí recordar aquello de que el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente

La supuesta Ley de amnistía, forjada en base a un pacto fuera de la Constitución y que serviría a unos fines no democráticos, no solo está abocada al fracaso, sino que sería un fraude de Ley, al utilizarla como un instrumento político para eludir el Derecho en vigor y así favorecer a quienes han declarado ir en contra de la Constitución y de los símbolos del Estado sin utilizar los cauces legalmente previstos para reformarla previamente.

El Gobierno en funciones asegura que con ellos se cumple la Constitución y que sabrán controlar a Puigdemont, que el discurso obsoleto del nacionalismo no es una amenaza para España.

Evidentemente, ya no lo será para la España que dejará de existir, tal y como la hemos conocido todos, ¡si seguimos cediendo!

No se trata de elegir entre la unidad, que no es uniformidad, y el federalismo asimétrico de Pascual Maragall, porque los nacionalistas dejan bien claro que no renuncian a la unilateralidad a la hora de querer proclamar de nuevo la independencia.

En consecuencia, ni siquiera cediendo a un nuevo modelo territorial cesarían en su pretensión de independencia, lo que deja bien claro y a la luz que, lo que se les ofrece, es solo para conseguir cuatro años más de legislatura sin resolver la confrontación, a cambio meramente de más tiempo en el Gobierno.

En conclusión:

  • La primera y más evidente es que estamos ante un chantaje al Estado.
  • La segunda es que debemos reaccionar apoyando a las Instituciones del Estado para que no cedan al chantaje, por eso salimos a la calle.
  • La tercera es que debe haber nuevas elecciones como única solución en democracia a la situación que se ha generado de dependencia política de quienes están en contra de España, del radicalismo y el extremismo. Es imprescindible recuperar los puntos de encuentro, moderación y solidaridad que nos ha permitido una sociedad libre, moderna y democrática, que representa al centro liberal, a la estabilidad y la configuración de unos valores consagrados en la joven Constitución de 1978.
  • La cuarta, consecuencia de las anteriores, es que en España es necesario un giro al centro liberal, que garantice el equilibrio y VOLVAMOS a una convivencia basada en los valores tradicionales del esfuerzo y el trabajo de todos como herramientas dignas y honestas para conseguirla.

Con el conocimiento que tenemos los partidos liberales, los padres de la democracia, para desempeñar una acción política, coherente con lo que queremos la mayoría de los españoles, podremos desarrollarla por la senda de la libertad.

Avanzar en la democracia no es sinónimo de ir siempre adelante, cueste lo que cueste; el precio del chantaje nunca se paga en democracias más consolidadas que la nuestra.

Por lo tanto, ¡¡hacemos un llamamiento general a resistir!!, a no ceder!!, a ser fuertes en los momentos en que España necesita la implicación de todos!!, para conseguir una España mejor, que siga un camino de progreso, a mejor, y no lo que nos quieren imponer desde el secretismo y la manipulación.

¡¡VIVA ESPAÑA DEMOCRÁTICA!! ¡¡VIVA LA CONSTITUCION!!
¡¡VIVAN LOS ESPAÑOLES!! ¡¡VIVA LA FUERZA DE LA UNIDAD!!

 

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