Jacinto Fernández – España dedicará 120.000 millones en 4 años al pago de intereses de la deuda

A partir de 2021, no bajaran los intereses de la deuda sino que subirán considerablemente, porque el BCE no va a estar comprando deuda indefinidamente ni van a continuar los intereses por los suelos; de manera que lo peor todavía no ha llegado.
 
La economía avanza despacio, el paro baja pero despacio y el déficit se reduce lentamente. Todo apunta a que el gran desequilibrio al que va a hacer frente España a lo largo de los próximos años es el ingente nivel de deuda pública, instalado ahora por encima del 1,1 billones de euros y el 98,9 por ciento del PIB.
 
 
Pese a que el Gobierno ha augurado, en el Plan de Estabilidad remitido recientemente a Bruselas, que ese pasivo bajará en cuatro años hasta el 92,5% del PIB, el volumen es aún tan brutal que habrá que dedicar, cada año, más de 30.000 millones de euros solo a abonar intereses.
 
Un coste público inmenso
 
Teniendo en cuenta los incrementos económicos previstos para los próximos ejercicios harán inviable que la cantidad presupuestaria anual destinada al pago de intereses baje de 30.000 millones. Es más: tendrá muy difícil quedarse por debajo de los 32.000, porque pese a que la deuda, en porcentaje respecto al PIB, comience a ceder levemente, el volumen va a seguir por ahora incrementándose. Además, y tras tres años de coqueteo con la deflación y tipos en mínimos históricos, Moncloa augura un repunte de los mismos por efecto del alza del IPC. Si el bono a 10 años cotiza levemente por encima del 1,5 por ciento, irá aumentando progresivamente hasta situarse cerca del 3 por ciento de aquí a cuatro años.
 
De esa manera, en este mismo ejercicio el Estado va a tener que endeudarse por 10.192 millones para hacer un préstamo al sistema de la Seguridad Social, que servirá para cubrir las pagas extraordinarias de los más de 9,4 millones de pensiones con los que cuenta el país ahora mismo.
 
El pasivo, por tanto, seguirá instalado por encima de los 1,1 billones al menos hasta 2019, y eso seguirá costándole muy caro al Tesoro español. El próximo año, y con un crecimiento previsto del 2,5 por ciento, los Presupuestos tendrán que habilitar una partida de 31.633 millones (2,7 por ciento del PIB según el propio Plan de Estabilidad)
 
Porque ya en 2019 la cantidad, de nuevo del 2,7 por ciento del PIB según los cálculos del gabinete que dirige el ministro Luis de Guindos, ascenderá de nuevo a 32.392 millones.
 
La partida presupuestaria dedicada a intereses de la deuda es la segunda más importante de los Presupuestos desde el año 2012. Este año, por ejemplo, supera holgadamente a la tercera más jugosa, la de desempleo, pues van a ser utilizados más de 32.000 millones frente a los menos de 19.000 que se van a dedicar a abonar las prestaciones de paro.
 
Aún así, el compartimento más caro de las Cuentas públicas sigue siendo, de largo, el que atiende al pago de las pensiones, que este año precisamente va a dedicar en torno a los 120.000 millones para satisfacer las 12 pagas ordinarias y las dos extraordinarias de junio y septiembre.
 
Las cifras asustan: con lo que debemos dedicar al pago de intereses a lo largo de esta legislatura podrían cubrirse las 14 pagas de los 9,4 millones de pensiones de todo un año, o pagarse las prestaciones de desempleo de entre seis o siete ejercicios, toda vez que la Autoridad Fiscal calcula que, pese a que se hayan consignado casi 19.000 millones para pagar el paro este año, la cantidad se situará levemente por encima de los 17.000 millones.

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