UNA NUEVA ESPAÑA

 

 

Solo pueden conseguir sus objetivos aquellos que tienen la capacidad para imaginarlos.

 

Y nosotros vemos una España nueva, diferente, una España basada en la Sociedad Civil.

Y para conseguir esa nueva España hay que realizar cambios en la Constitución y en nuestro concepto de sociedad.

Para que podamos:

Ver una España con una nueva ley electoral que haga realidad el deseo de “un voto con el mismo valor”.

Hacer que el Senado tenga utilidad convirtiéndolo en una autentica cámara de representación territorial.

Asegurar la estabilidad con una nueva  ley de partidos que asegure la democracia interna y que impida la existencia de partidos que atentan contra la unidad de España

Tener una justicia independiente, moderna y eficaz basándonos en las ideas del Libro blanco para la despolitización de la justicia .

Hacer realidad la separación de poderes eligiendo al presidente directamente por los ciudadanos.

Cerrar el mapa autonómico revirtiendo competencias al Gobierno Central.

Poder elegir directamente a alcaldes y eliminar las diputaciones.

Regular la existencia de religiones que confunden religión y estado.

Actualizar la Constitución del 78 a la realidad actual, adaptando el Preámbulo, asumir la existencia de la UE como fuente de leyes y aclarar los procesos sucesorios.

Y todo esto desde la visión de la Sociedad Civil que se basa en el bienestar del ciudadano como fuente individual de derecho a través de su capacidad de elección, no a través de la interpretación del ciudadano como clase trabajadora (socialismo) o como mero consumidor/productor (liberalismo).

Un ejemplo sencillo de como se ve la realidad económica/fiscal desde nuestra óptica es la política de alquileres.

Para los socialismos la necesidad de disponer de una vivienda es un derecho de primer orden y para eso no dudan en asaltar la propiedad privada o penalizar al propietario.

Para los liberalismos la necesidad de una vivienda es una oportunidad de negocio y predomina el precio del mercado, y el Estado se ha beneficiado mediante impuestos de las transacciones comerciales.

Sin embargo para la Sociedad Civil el disponer de una vivienda es un factor de bienestar, por lo que se debe favorecer el mercado de vivienda mediante una política fiscal que limite la carga fiscal al propietario/promotor a, por ejemplo un 10%, para que realmente sea negocio construir viviendas para alquilar a aquellos que no pueden comprar a precios que puedan pagar.

Este cambio de paradigma es lo que diferencia a unos estados expropiadores o depredadores de un estado basado en la Sociedad Civil.

Queremos una España que no renuncie a su pasado, que sea parte de EUROPA pero que reivindique con orgullo su legado histórico en el mundo, y en particular en HISPANOAMÉRICA estrechando nuestras lazos con las patrias hermanas. 

Y por último una España donde los ciudadanos sean conscientes de la necesidad de educarse políticamente, separando la realidad de la fantasía y que tengan la capacidad de criticar  a sus líderes.

 

 

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